El error y las segundas víctimas

29/09/2018

PYA

Pierre-Yves Antier, CEO de Sham España

“Errare humanum est” decían los romanos y sigue siendo una verdad a la cual no escapa nadie, tampoco los médicos. El activismo judicial que afecta al mundo sanitario hace que los profesionales tengan una alta probabilidad de enfrentarse a un proceso judicial en algún momento de su carrera. Según algunos expertos, uno de cada dos médicos será demandado a lo largo de su vida laboral por un paciente insatisfecho con los resultados del tratamiento propuesto o víctima de un evento adverso. Cada día más, se habla de los profesionales sanitarios como de las segundas víctimas , obviamente tras el paciente que es quien sufre las consecuencias más duras en caso de un error.

El primer caso documentado de un médico como segunda víctima fue el del doctor Richard Croft quien en 1817 se suicidó después del fallecimiento de la Princesa Charlotte y de su recién nacido en un parto que tenía que dar un heredero a la corona inglesa. Los casos de médicos que se suicidan después de un error son, afortunadamente, muy escasos, pero no lo son tanto los casos de ansiedad, depresión, insomnio, sentimientos de culpa y pérdida de confianza. Incluso hay muchos profesionales sanitarios que deciden cambiar de región o, directamente, dejar de ejercer.

Cuando un sanitario se ve involucrado en un evento adverso tendría que recibir el respaldo de sus compañeros, pero la realidad no siempre es esa. Muchas veces porque él mismo no quiere hablar de lo que ha ocurrido, otras porque sus compañeros no se interesan por el tema. El resultado es que este profesional se encuentra la mayor parte de las veces solo. Es ahí donde una entidad que conoce en profundidad el sector sanitario puede contribuir a aliviar la carga emocional a la que se enfrenta el médico. Defendiendo al sanitario, tanto a nivel profesional como a nivel jurídico, Sham consigue demostrar su buena praxis y ayudarle a salir de esa incómoda situación de segunda víctima. Al mismo tiempo evitamos que el accidente médico tenga repercusión mediática y que el hospital se convierta en la tercera víctima.