Una limpieza excelente mejora la seguridad del paciente

17/04/2018

Artículo elaborado a partir del trabajo
presentado por el Hospital de La Princesa, de Madrid,
al II Premio Sham de Gestión del Riesgo Sanitario

La higiene es la base para desarrollar una asistencia sanitaria segura y su primer pilar es la limpieza. La realidad de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS) y el avance de las resistencias microbianas hacen necesario un avance técnico y de gestión en la limpieza de los centros sanitarios, liderado por directivos y técnicos cualificados. Por otro lado, la adaptación a las características del centro y de sus pacientes, requiere necesariamente una gestión flexible y eficiente e incorpora un nivel técnico óptimo. Es imprescindible el consenso de protocolos y seguimiento conjunto por todos los implicados. El escenario se completa con un tercer punto: el tipo de gestión de este servicio, es decir, el contrato centralizado para empresas de limpieza, que asumen administrativamente el personal durante el periodo de vigencia de la contratación.

Todo ello hace comprender las dificultades de una gestión efectiva y eficiente al servicio de la seguridad del paciente y de la medicina moderna. Por eso, es imprescindible reorganizar la gestión de la limpieza, mejorar su consideración dentro del centro sanitario y orientarla hacia la seguridad del paciente. 

La limpieza como línea estratégica

Si bien la limpieza de un centro sanitario suele ser un proceso de soporte, hay que incluirla como parte de la línea estratégica de seguridad del paciente: una limpieza excelente, mejora la seguridad. Es imprescindible abordarlo de manera transversal y eficiente, con las mismas herramientas y particularidades utilizadas en otros procesos.

En este sentido, cabe destacar la innovación en la formación continuada del personal y en la evaluación del proceso, que incorpora la voz del paciente entre sus indicadores. Por tanto, la limpieza se incluye entre los procesos estratégicos del hospital y se le añaden características innovadoras.

Situación de partida

Como en cualquier proyecto estratégico la herramienta DAFO permite analizar cuál es la situación de la limpieza en el hospital. Aquí está un ejemplo de DAFO que corresponde a un caso real.

Captura de pantalla 2018-04-12 a las 12.27.33

Partiendo del análisis DAFO, se elabora una propuesta estratégica, para enfocar las medidas de gestión.

Propuesta estratégica

Captura de pantalla 2018-04-12 a las 12.27.49

Método de trabajo

Una vez realizado el análisis, se reúne la dirección del centro con los servicios implicados en la gestión de la limpieza para elaborar una propuesta concreta.

Se propone una reorganización del proceso de limpieza, integrándolo en la estrategia de seguridad del paciente. Se le dota de responsables y de indicadores de evaluación dentro de la organización, de un plan de trabajo que integra las necesidades del centro y del servicio de limpieza. Se elabora una propuesta de indicadores de seguimiento, a los que se añaden los procedentes de la voz del paciente y de los profesionales.

Apoyados por la dirección del centro, se constituye este grupo como promotor del proceso de limpieza. Este grupo está constituido por la dirección del centro, el servicio de asuntos generales y el servicio de medicina preventiva. Tras el primer análisis, se invita a la empresa de limpieza como una parte interesada más en dicho grupo y se nombra el comité de higiene y limpieza. Se establece un calendario de reuniones periódicas del comité, que no sólo abarca la reorganización del proceso, sino el seguimiento permanente del mismo, con los indicadores incluidos. Las reuniones son mensuales y se trabaja en grupos para avanzar y simplificar la tarea del grupo promotor.

La reorganización del proceso de limpieza se apoya en tres puntos:

1) Diagrama de flujo hasta la elaboración del protocolo de limpieza del hospital. El punto de partida son las prescripciones del pliego del concurso. Participa la empresa de limpieza y el hospital y la parte técnica es validada por el servicio de medicina preventiva. Este protocolo debe adaptarse a las condiciones del centro, se revisa periódicamente y está orientado a la seguridad del paciente.

2) Mapa del proceso de limpieza. Se orienta a la seguridad del paciente y se fundamenta en cuatro pilares:

  • Técnica apoyada en la evidencia, 
  • Adaptación a la atención sanitaria del centro, 
  • Evaluación periódica con propuestas de mejora, orientadas a la seguridad y a la eficiencia 
  • Formación continuada con herramientas innovadoras y sujeta a las necesidades concretas del servicio.

Captura de pantalla 2018-04-12 a las 12.07.12

3) Ficha resumen del proceso. Se recogen los aspectos más relevantes de la secuencia de actividades que abarca el proceso de limpieza con los estándares de gestión de calidad del hospital. 

Una visión integral de la limpieza

El factor diferencial importante con respecto a lo que tradicionalmente se venía realizando es abarcar la gestión de la limpieza desde todos los ángulos posibles, en todos los niveles de cada organización y por todas las partes implicadas. A pesar de la complejidad de la ejecución de este método de trabajo, la integración y el tratamiento de la actividad de limpieza como proceso ha conllevado una reorganización y un enfoque diferente destinado a evitar la pérdida o dispersión de información. Ha permitido también minimizar la subjetividad en la evaluación de la limpieza, planificar conforme a las necesidades reales del centro -epidemiológicas o no- a protocolizar y sistematizar las actividades. Ofrece también más facilidad para tratar las incidencias y las quejas desde su origen y lo que es más importante, dar a la limpieza un peso relevante en el contexto de la seguridad de pacientes y profesionales. 

La creación de un comité de higiene y limpieza y de grupos de trabajo multidisciplinares para la resolución de problemas concretos permite controlar las debilidades que aparecen y afrontar las desviaciones e imprevistos de forma conjunta y efectiva. Otros factores diferenciadores son el cuadro de indicadores de seguimiento y evaluación, que permite realizar los ajustes necesarios del proceso, y las innovaciones incluidas en procedimientos de trabajo, tecnología, materiales, nuevos sistemas de desinfección, formación con simulación. 

Con esta nueva forma de gestionar la limpieza, el hospital está preparado para afrontar los retos que presenta la asistencia sanitaria actual, como el avance de las multirresistencias, los pacientes crónicos inmunodeprimidos o la medicina invasiva. Además, permite hacerlo con agilidad, simplicidad y eficiencia.

Gestionar la limpieza con la visión de la seguridad del paciente y con una metodología de calidad, es para el hospital un primer paso para entrar en el camino de la gestión de riesgos y mejorar la seguridad del paciente.